Expuesta
No creo en el hecho de verme más vulnerable ante ti
que ahora.
Estas abriéndome el alma,
con tus dedos frágiles,
con la lengua que tiene el sabor impregnado del dolor.
Como un curandero se acerca a un animal herido, agresivo, capaz de matar para protegerse.
No quiero decir que "eres tu" por miedo a equivocarme.
Pero deseo que lo seas.
Comentarios
Publicar un comentario